Brasil pretende aliviar la presión sobre el real
El 20 de octubre Brasil impuso una tasa del 2% sobre las operaciones de compra de títulos de renta variable con dinero procedente del exterior. Con ello ha pretendido desalentar la entrada especulativa de capitales a corto plazo. En lo que va de año el principal índice bursátil de Brasil, Ibovespa, ha subido el 76% medido en reales, pero ha subido el 139% medido en dólares por la apreciación del real. La moneda de Brasil se ha apreciado un 26% ante el dólar en lo que va del año. En la medida que los inversores han sorteado la tasa comprando acciones de empresas brasileñas en los mercados internacionales, en particular en Estados Unidos, el 19 de noviembre el ministerio de economía dirigido por Guido Mantega, dispuso una nueva tasa del 1,5% sobre la venta de acciones a través de American Depositary Receipts (ADR) aplicable a las empresas emisoras. Varios países, entre ellos los del BRIC afirman que el dólar barato y sus bajos tipos de interés hacen que los inversores se endeuden en dólares e inviertan en activos de mayor riesgo y mayor rentabilidad potencial (denominado carry trade), creando “burbujas”, como en los mercados de materias primas y las bolsas en los países en desarrollo.

