El desastre de las EMP montadas desde el estado
Cuando el gobierno español fue consciente de que las Empresas Militares Privadas (EMPs) eran ya una necesidad insoslayable para aportar seguridad incluso a las ONGs, en vez de contar con los profesionales, modificó a prisa y corriendo la legislación para dar paso a empresas de seguridad convencionales, contratar a personal no profesional y entrenarlo -a costa del presupuesto público- en instalaciones de Defensa. El resultado lo resume este titular: a puñetazo limpio en los barcos, cuchillos de ‘todo a cien’, deserciones en masa, muchos no han cobrado

