Piratería postmoderna: ¿es el remedio peor que la enfermedad?
En el estrecho de Malacca se ha conseguido acabar con la piratería pero parece que en la lógica que comentaba Jesús Pérez en relación a Iraq, puede que se trate más bien de la calma temporal que sigue al reconocimiento por el estado-nación de su conversión en un agente más del juego postmoderno. No se trata de que se haya recobrado la soberanía sino por el contrario, que se ha renunciado a ella para aceptar el juego de alianzas con nuevos agentes. En este caso no señores de la guerra sino empresas militares privadas y organismos transnacionales.

